así ha sido su particular pedida de mano

La relación de Violeta Mangriñán y Fabio Colloricchio ha pasado por multitud de fases y vaivenes, más aún durante el confinamiento. A pesar de que en alguna ocasión han protagonizado titulares por sus crisis, en esta ocasión ha sido por todo lo contrario. El primer día de fase uno en Madrid la pareja se fue a comer al restaurante de un amigo en la capital y allí disfrutaron de platos gastronómicos muy especiales, siendo esta, sin duda, la mejor manera para darle la bienvenida a este día. Tras su comida optaron por ir de tiendas por la Milla de Oro, con el fin de poder comprar algunas prendas de ropa que les hubieran cautivado. «Vamos a comprar un regalo para un amigo», comentó la joven en su canal de MTMAD. Poco después llegó lo que ellos han tildado como una pedida de mano, aunque fue de todo menos romántica.

De un modo desenfadado y entre carcajadas, Violeta Mangriñán y Fabio empezaron a bromear con que se disponían a comprar el anillo con el que el superviviente iba a pedirle matrimonio a la valenciana. «Vamos a comprar el anillo de casamiento…», decía el modelo. Ante la actitud incrédula de Violeta, Fabio se puso serio para gritarle a los cuatro vientos a su pareja que su petición no formaba ni mucho menos parte de una chanza. «Me quiero casar contigo en serio», aseguró él. En ese instante, la también influencer le pidió que lo hiciera oficial al arrodillarse en plena calle Serrano, una sugerencia que él no aceptó.»Tampoco te iba a decir que sí», continuó Violeta.

Fue en el mes de octubre del pasado año cuando el italiano le regaló a su chica un precioso anillo que estaba valorado en más de 1000 euros. «El matrimonio asusta», señalaba entra risas. Este detalle consiguió dejarla sin palabras después de que se lo entregara el camarero en un restaurante en el que ambos estaban cenando, una sorpresa que Violeta quiso compartir con sus seguidores en Instagram. «Vale, estoy flipando. Quiero llorar de felicidad. Te amo, te amo y te amo», escribió junto a un post en el que se podía ver la sortija de Cartier.

La pareja hace algunos meses decidió comenzar una nueva etapa y se fueron a vivir juntos a un fantástico apartamento del que mostraron todos los rincones en su canal. Con un espectacular vestidor y una gran terraza que, a buen seguro habrán disfrutado durante la cuarentena, Fabio y Violeta continúan con sus proyectos profesionales. Triunfan como colaboradores de televisión e influencers en redes sociales, dos facetas que les reportan grandes beneficios económicos.

Fueron estafados

Aunque como pareja también han pasado por mal momentos profesionales. Y es que hace algunos meses denunciaron a través de sus redes sociales la estafa que habían sufrido al crear su empresa de ropa. Tras ‘Supervivientes‘ abrieron un negocio para poner en venta algunas de sus prendas, invirtieron 30.000 euros, pero nada llegó a buen puerto. “Empecé a ver cosas raras, las sesiones de fotos eran un truño… y empecé a pensar que nos estaba vendiendo la moto. Dábamos un dinero y no veíamos resultados”, denunció Violeta en su canal. La web comenzó a dar fallos y los clientes no recibieron nada después de realizar algunos pedidos online, lo que le hizo sospechar. “Yo la había pagado todo y ella tenía que pagar a los demás y no les ha pagado nada. He perdido muchísimo dinero que no sé si podré recuperar”, admitió después de confesar que estaba viviendo un infierno. Un asunto que puso en manos de sus abogados y del que, por el momento, se desconoce su final.

Desafortunadamente también han tenido algún percance en lo que a cuestiones de salud se refiere. Sufrieron el coronavirus, tal y como revelaron los test que se realizaron, a pesar de que hubo quien lo puso en duda. Ahora se encuentran perfectamente y con el único deseo de que esta crisis pase lo más pronto posible.





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