María Jiménez a Bertín Osborne: «me quedaban minutos de vida y pusisteis mi programa, mamon*s»

Es tan eterna como irreductible y libre. María Jiménez protagonizaba ayer Mi casa es la tuya y volvió a confirmar sus ganas de vivir. De sus problemas de salud comentaba que «Me operaron en Cádiz, de cáncer de colon me dijo el médico. Abrí los ojos y vi a mi hermana y a mi hijo llorando. Les dije que no me contaran nada. No me enteré de nada».

«Alejandro y mi hermana lo han pasado muy mal, lo que pasa es que yo me lo tomo a cachondeo. Mi hijo se puso tan nervioso que despidió al jardinero. Después le dije que cuando me muera que hiciera lo que quisiera. Llamé al hombre para que volviera».

Tras comentar cómo le va en la rehabilitación de dos horas diarias y que se ha quedado sorda de un oído tras la traqueotomía que le hicieron, no dudó en indicarle a Bertín que «En todas las televisiones anunciaban que me quedaban los últimos minutos de mi vida, y aprovechasteis y pusisteis el programa, mamones».

Su hermana indicaba que «A ella se la llevaron a Cádiz a urgencias. Yo decidí llevármela a Sevilla porque aquí no estaba bien. Iba cada vez peor. En el hospital de Sevilla ingresó muy mal, no culpo a nadie, pero bendita la hora en lo que lo hice. Estaba muy grave. Se le hizo una traqueotomia en Sevilla. Al principio dije que no porque temía por sus cuerdas vocales, pero el médico me dijo que había que hacerlo. Nos daba mucho miedo. Notaba que no era su momento, sabía que estaba en buenas manos. Empezó a mejorar, le hicieron la traqueotomía y comenzó a recuperarse».

Ella indicaba que «No he visto ningún túnel. La luz que he visto es la del sol. Me apetecía cantar, grabar…». La participación de Pitingo, Miguel Poveda y Remedios Amaya en el fin de fiesta, con una berza de por medio, fue para la historia. Viva María Jiménez y que sea por muchísimos años más.